Uno
de los delitos que están proliferando últimamente son los robos de ciclos en
trasteros de fincas de edificios. Uno de los motivos de este incremento
notable, viene dado por el aumento de bicicletas de gran calidad que los
usuarios poseen; bien por moda, bien por necesidad competitiva (marchas BTT,
Triatlón…)
Hoy
no es extraño encontrarse con ciclos que oscilan entre los 1.000 a 5.000€, e
incluso en ocasiones más.
Por
comodidad, se alojan en lo que se conoce comúnmente como trasteros, que se
ubican en las partes bajas de los edificios, juntos a las plazas de
aparcamiento.
Ya
es vox pópuli que están aumentando los robos de estos artilugios, que
representan un esfuerzo económico a las personas que los poseen y que en muchos
casos, también adquieren un valor sentimental añadido, por haber conseguido,
por ejemplo, logros deportivos con ellos; el sentimiento de
frustración es mayor que el robo de una simple bicicleta de paseo atada a una
farola, como había ocurrido hasta ahora.
Modus
operandi
Estas
bandas organizadas penetran en el párking de los edificios, bien aprovechando la
salida de coches de vecinos que no comprueban que el portón se cierra sin nadie
alrededor o bien, directamente forzando la puerta de entrada a los edificios
(normalmente no se cierran con llave). Casi siempre ocurre de madrugada, donde
es muy difícil sorprenderlos in fraganti y una vez dentro de los trasteros, es
difícil que alguien pueda sorprenderlos.
Ya
en el lugar, aprovechan las aberturas de los respiraderos de las puertas para
realizar una hendidura y poder observar el interior. Si hay un ciclo que les
merezca la pena, forzarán la puerta, que habitualmente suelen ser de seguridad
baja o muy baja, y proceden a robar el objeto sin mayor problema.
Después,
se venden en el mercado de segunda mano, y no tiene porqué ser en España.
¿Cómo
evitarlos?
- Si tu ciclo es de
gran valor, no lo dejes en el trastero, súbelo a tu casa, donde el acceso
es muchísimo más complicado y arriesgado para los delincuentes. Además, en
el interior de tu casa se verá cubierto por el seguro de hogar.
Generalmente los trasteros no se encuentran incluidos en las cláusulas ni
están asimiliados a la vivienda a nivel de protección penal. Hemos de
pensar que tradicionalmente en estos espacios, se han tenido simples trastos y no
ciclos de gran valor; tampoco guardamos otros objetos a los que tenemos
gran estima.
- Incluye tu ciclo en
el seguro de tu hogar, o adhiere el trastero al mismo. Si posees un objeto
de un valor considerable consulta a tu seguro y él te asesorará.
- Conciencia a tus
vecinos que es primordial comprobar que la puerta del garaje se cierra con
seguridad, hay que esperarse siempre. No solo la seguridad de las
bicicletas está en juego, también la de tus vehículos, lo que hay en su interior
y la tuya misma. Se aconseja poner cartelería que recuerde unas mínimas medidas
de seguridad y prevención del delito.
- Si finalmente, por
comodidad o por espacio no tienes más remedio que dejar el ciclo en el
trastero, mejora el sistema de seguridad de la puerta de acceso al mismo.
Es muy común que sean puertas que se abren fácilmente mediante el procedimiento de palanca, es
rápido y no hace ruido, por lo que no despierta la atención de tus vecinos.
- Deja la bicicleta
de manera que no se pueda ver desde la rejilla; puedes colgarla en la
puerta interior. También puedes anclarla a la pared en un sistema de
hierros y candados que dificulte excesivamente su robo. Las medidas de
seguridad nunca están de más.
- Si quieres poner en
venta tu bicicleta, no incluyas tu dirección en el anuncio.
- Si te vas a
ausentar un largo tiempo de tu vivienda cambia la bicicleta de sitio; tus vecinos, a buen seguro, son gente honrada, pero sí pueden hablar con un tercero que no lo
sea.
- Si finalmente
sufres un robo, denúncialo, el delito que no se denuncia no existe y sesga
las estadísticas.
Finalmente
recuerda que la prevención es la mejor arma contra el delito.

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